Todos iguales

No todos los hombres son iguales. De hecho, no hay dos que sean iguales. Sino, no hablaríamos de singularidad. Ahora bien, es cierto, tanto para hombres como para mujeres, que el género, esa cosa que nos han inculcado desde antes de nacer con ropitas azules para niños, rosa para niñas, y todo un catálogo de artículos que nos empujan hacia un polo u otro, esa cosa, digo, hace que nos creamos unas ficciones a tal punto que nos las tomamos como realidades.

Pero no lo son, y hoy mismo podemos empezar a hacer cosas que parece que sean exclusivas del otro género, o dejar de hacer cosas que parece que sean obligaciones del nuestro. No es así, no existe nuestro género y el otro. Esta disyuntiva, causa de tanta infelicidad y autocensura, parte quizás de la existencia de solo dos géneros gramaticales, pero ¿sabéis que en alemán hay tres, o que en euskera se puede empezar una frase sin género e indicarlo solo al final? ¿De verdad vamos a dejar que la gramática nos imponga su catecismo?

Los géneros son para las cosas. A mí no me pongan género. Suelo utilizar el masculino por costumbre, pero hay días en que utilizo el femenino, cosa que deja boquiabiertas cada vez a menos personas, quizás porque la mayoría de las imbéciles, desde hace tiempo, han dejado de encontrar lugar en mi agenda. (Lo mejor, en todo caso, no es intentar convencerlas sino poner excusas cada vez menos elaboradas para no quedar con ellas. Algún día se darán cuenta de que son unas infelices, pero ese no es problema nuestro.)

Un amigo que conocí hace relativamente poco pero que ya he conocido lo suficiente para saber que no es un Mann ohne Eigenschaften [un hombre sin atributos] me ha invitado hoy a venir a verlo en el museo donde trabaja. Es un tipo por lo menos tan inteligente como yo, heterosexual gracias a D–s, que de maricas ya tengo el cupo lleno, y hace varias cosas entre las que destacan las artísticas, por lo que el trabajo que me ha invitado a ver hoy no corresponde, en absoluto, a un despliegue de narcisismo (que tampoco hubiera estado mal).

El caso es que mi amigo iba a conducir una visita guiada, y con la misma falta de pretensión que me ha hecho espectador de su brillante actuación (porque lo suyo no deja de ser un acto escénico), yo le he dicho, al final, qué me había parecido. Creo que la palabra es realmente esta: no ha habido pretensión. Y como no ha habido pretensión, no ha habido falsedad. Y como no ha habido falsedad, nos hemos seguido conociendo a una velocidad de la que, en ese momento, seguramente no hayamos sido conscientes porque solo ha habido el tiempo justo de disfrutar de la transparencia.

Es increíble como la eliminación consciente de los filtros que nos imponemos, esas pequeñas censuras que nos hacen modificar lo que decimos, ese quitar capas nos hace ganar mucho tiempo. Muchísimo. En primer lugar, porque no perdemos más tiempo de la cuenta en quitárnoslos; en segundo, porque accedemos mucho más deprisa a una escucha del otro que nos permite aprender en profundidad de sus estructuras, de sus anhelos, de sus opiniones reales, de sus miedos, de sus fantasías.

Hemos compartido una comida y lo he acompañado a la puerta de su casa. Y quizás éramos un hombre heterosexual y un hombre homosexual que pronto se han quitado el muro de la vergüenza, de lo que pensarán, de que la marica se quiere aprovechar del otro, que quizás no es tan macho como parecía, y toda esa vivencia triste y pequeña que predominó durante mis años de juventud en Portugal. Afortunadamente, tengo varios amigos heterosexuales con los que disfruto de amistades francas, alegres, recíprocas. Son hombres como estos los que mejor demuestran que no todos son iguales. Ni todos los hombres, ni todas las mujeres. Mis nuevas hormonas y yo solo queremos llevarlo un poquito más lejos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s