Este es el diario de una pérdida.

Nací con pene en 1979 y con eso heredé el privilegio de ser hombre en un mundo gobernado por ellos y para ellos. Nunca me supuso un problema ser hombre pero tampoco me interesó demasiado. Nunca sentí que viviera en un cuerpo equivocado, pero tampoco en un cuerpo verdadero. A día de hoy tengo cuarenta años, dos nacionalidades oficiales, hablo cinco idiomas y me estoy quitando del género.

El 21 de septiembre del 2018 inicié un proceso de hormonación feminizante con Androcur y Climen, ambos de los laboratorios Bayer, bajo supervisión clínica. Lo soporté hasta el 30 de diciembre del mismo año. A principios de abril del 2019, recuperados los niveles habituales de testosterona, empecé una hormonación masculinizante con Testogel, de Besins Healthcare, para ser hombre, pero esta vez como algo consciente, deseado, construído, y problemático.

Este es el diario de Hannah Games, una performance de Francesc Oui.